Google actualiza automáticamente Dynamic Search Ads a AI Max hasta septiembre, con concordancia amplia y expansión de URL activadas por defecto
Todas las campañas activas de Dynamic Search Ads van a pasar a AI Max for Search de Google a menos que los anunciantes intervengan antes del límite de septiembre.
Mariano De Vitto · Septiembre 2026
Google va a migrar automáticamente todas las campañas activas de Dynamic Search Ads a AI Max for Search antes de septiembre, según confirmó un posteo publicado en blog.google, activando por defecto la concordancia amplia y la expansión de URL bajo el control de los algoritmos de Google. A diferencia de la mayoría de los lanzamientos de producto, esto no es opt-in: los anunciantes que no hagan nada van a despertarse con el targeting de keywords, la generación de textos publicitarios y la selección de landing pages gobernados por el sistema de inteligencia artificial de Google.
Qué cambia en concreto
Dynamic Search Ads (DSA) fue durante mucho tiempo el formato de Google Ads pensado para anunciantes que querían que los algoritmos de Google escanearan el contenido de su sitio web y lo emparejaran con las búsquedas de los usuarios, en lugar de armar listas de keywords a mano. Ya era un paso hacia la automatización, pero los anunciantes conservaban controles importantes: feeds de páginas, exclusiones y la posibilidad de revisar a qué landing pages apuntaban los anuncios. AI Max for Search empuja esa automatización varios escalones más allá. Con la concordancia amplia activada por defecto, Google va a ampliar el universo de búsquedas habilitadas para disparar un anuncio, alejándose del matching más ajustado al que estaban acostumbrados los anunciantes de DSA. Con la expansión de URL también activada por defecto, Google gana la capacidad de enviar tráfico a landing pages que el anunciante nunca eligió explícitamente en la configuración de la campaña, siempre que el algoritmo considere que encajan mejor con la búsqueda.
Esta migración afecta a cualquier cuenta de Search que todavía esté corriendo campañas DSA, y el cambio ocurre de forma automática a menos que el equipo de marketing intervenga antes del límite de septiembre. El anuncio de Google no menciona ningún período de excepción ni un mecanismo de opt-out granular separado de una reestructuración manual de la campaña, lo que significa que la responsabilidad de preservar los controles existentes cae por completo en el anunciante.
El mismo camino que Performance Max
Este movimiento encaja perfectamente en un patrón que Google viene siguiendo desde hace varios años. Performance Max ya consolidó el inventario de Search, Display, YouTube, Gmail y Discover en un único tipo de campaña gestionado por IA con palancas manuales mínimas. AI Max for Search extiende esa misma filosofía a lo que hasta ahora era el rincón más transparente y controlable de la publicidad en Search. Cada iteración reduce la cantidad de controles manuales disponibles dentro de Google Ads y aumenta la dependencia de la optimización impulsada por máquinas para el targeting, la generación de creativos y la selección de destinos. Para Google, esto probablemente mejora la eficiencia del matching a gran escala y simplifica la gestión de campañas para los anunciantes que no tienen recursos para ajustar configuraciones finas. Pero para los equipos de marketing que construyeron arquitecturas de keywords cuidadosas, listas de negative keywords y estrategias de landing pages, representa otra erosión del control granular que definió la publicidad en Search durante dos décadas.
Qué deben hacer los marketers ahora
El desafío práctico acá tiene que ver con el timing y el consentimiento, más que con la tecnología en sí misma. Como la migración es forzada y no algo que los anunciantes pidan, las agencias y los equipos in-house que manejan presupuestos de Google Search necesitan moverse rápido. El primer paso es una auditoría completa: identificar todas las campañas que todavía están clasificadas como Dynamic Search Ads antes del corte de septiembre. A partir de ahí, los equipos enfrentan una decisión real: pausar las campañas, reestructurarlas en otro formato o aceptar los valores por defecto de AI Max y monitorear de cerca el rendimiento después. La seguridad de marca es una preocupación concreta en este escenario. La expansión de URL implica que el tráfico podría terminar en páginas que nunca fueron revisadas por consistencia de mensaje, relevancia promocional o cumplimiento normativo, especialmente en industrias reguladas o marcas que corren campañas con ventanas de tiempo acotadas.
Por qué importa: los equipos de marketing necesitan revisar sus campañas DSA ahora mismo, documentar los controles actuales de keywords y landing pages, y decidir si van a optar por desactivar la concordancia amplia o la expansión de URL una vez que AI Max se active. La inacción tiene un costo concreto: los valores por defecto de Google van a gobernar el targeting y los textos publicitarios en las cuentas de Search activas una vez que pase el límite de septiembre, dejando menos margen para corregir el rumbo después.
The Signal Brief · Mariano De Vitto — Head of Marketing, Barcelona